La sencillez en la iluminación de tu terraza, patio o jardín afecta tanto a la vista como al confort.

La iluminación de una terraza, un patio o un jardín debería ser sencilla y sutil, orientada a contribuir a un uso confortable del espacio durante la noche y a destacar estratégicamente determinados elementos. Por lo tanto, evita la sobreiluminación, la mezcla de luces de colores y la instalación de focos que apunten hacia el cielo, si no es hacia determinados árboles, trepadoras, enrejados o paredes. La iluminación puede ayudar a trazar discretos caminos, a destacar algunos muebles, a convertir los peldaños de una escalera en bandas luminosas, a sacar partido a los juegos acuáticos y a las áreas de césped, que resultan muy bellas gracias al efecto luz de luna. Sin olvidar el juego que pueden ofrecer los tiestos y el mobiliario de resina de polietileno retroiluminados.