Todo el mundo sabe que para cocinar la mejor barbacoa lo que se necesita es… ¡Bueno, la verdad es que cada cocinero tiene sus propios trucos!

A ver, no nos engañemos: “cada maestrillo tiene su librillo”, pero hay algunos factores básicos que hay que tener en cuenta. Sácales todo el partido y te convertirás en un auténtico experto. Para empezar, el tipo de barbacoa. Porque no es lo mismo cocinar con una barbacoa de carbón que con una de gas, de leña o eléctrica. Una de las diferencias principales es la facilidad de uso; las de gas y las eléctricas son las más fáciles de usar. Esto es así porque se encienden muy rápidamente y puedes regular la temperatura de la comida con los mandos, igual que con los fogones de la cocina. Con las otras, en cambio, tardarás un tiempo en coger la práctica de encender el fuego y, sobre todo, de tenerla a punto a la hora correcta. Pero como para todo, hay trucos y herramientas para que puedas encender tu barbacoa de carbón sin desesperarte haciendo montañas de palitos humeantes. Pregunta por los encendedores de barbacoas ¡y alucina con el resultado!

Otra gran diferencia entre las distintas barbacoas es el sabor de la comida que se cocina con ellas. Porque sí, el sabor cambia según la barbacoa que se use. Las de leña y las de carbón son las que dan más sabor a los alimentos, ese clásico sabor ahumado que incluso coge el aroma de las distintas maderas que se queman. Y además de la dificultad a la hora de encenderlas que hemos mencionado antes, este tipo de barbacoas tienen una complicación añadida: en cuanto están encendidas es más complicado regular la temperatura de cocción, especialmente para los no iniciados. Pero una vez más, existen truquillos con los que salir airoso de estos pequeños inconvenientes, y un ejemplo de ello son los termómetros externos.

Así que la elección es toda tuya. Igual que la del menú. Y estamos seguros de que, elijas lo que elijas, será un éxito de fiesta. ¡Bon appetit!